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Archivo mensualmayo 2018

LITERATURA ERÓTICA

Fugace Piacere Thais Duthie _ Literatura erótica lésbica BDSM

HABLANDO CON THAIS DUTHIE SOBRE SU PRIMER LIBRO:  “FUGACE PIACERE Y OTRAS HISTORIAS”

Una periodista se adentra, sin quererlo, en el mundo del BDSM. Allí descubre sensaciones, prácticas y placeres que le conducen, al igual que a muchos lectores, hacia nuevos rincones donde apetece quedarse. Así comienza “Fugace Piacere”, el libro de literatura erótica de Thais Duthie.

Se trata de algo más que un libro de literatura erótica. Es un viaje hedonista que aúna el BDSM y las relaciones lésbicas. Dos particularidades difíciles de encontrar, retratadas con buen gusto, entre las historias de libros. La autora nos recomienda LES Editorial. “Una editorial que publica libros por y para mujeres LGBT. Contacté con ellas porque me enamoró su filosofía y ahora les ayudo con la organización de eventos, me hace muy feliz poder formar parte de su proyecto. Todas sus obras están cuidadosamente seleccionadas y son historias de calidad que representan muy bien al colectivo lésbico. Mi recomendación: Cosas del destino de Cris Ginsey y Anna Pólux, una obra que me conquistó la primera página, muy humana y repleta de sentimientos con los que me sentí muy identificada”. Tú también puedes dejar un comentario con el título de la obra que no nos podemos perder.

No es fácil encontrar escenas naturales y reales de relaciones sexuales entre dos mujeres. Pero esto no sólo sucede en la literatura. Muchas veces la pornografía mainstream muestra encuentros lésbicos irreales, filmados con el objetivo de satisfacer los deseos de hombres heterosexuales. Preguntamos a Thais Duthie si cree que en la literatura erótica sucede lo mismo.

“Sí, estoy acostumbrada a encontrarme escenas con posturas imposibles, mucha tijera y demasiados orgasmos fingidos. Creo que en la erótica no ocurre tanto, o no de la misma manera. Quienes escribimos erótica lésbica tenemos o hemos tenido experiencias con otras mujeres y eso nos ayuda a reflejarlo con verosimilitud. Es mucho más sencillo detectar irrealidad en literatura que en pornografía o cine”.

Pero volvamos a adentrarnos en la obra. La autora propicia el clima idóneo para que te sumerjas en la historia pidiendo a gritos la acción erótica. Aunque esto es casi inevitable puesto que no sólo estimula tu imaginación, sino también los sentidos gracias al aroma afrodisiaco de sus hojas (impregnadas de incienso) y a la lista de reproducción de Spotify que acompaña perfectamente la lectura. Y es que el ambiente es muy importante en cualquier encuentro sexual: la iluminación, los aromas, la ropa, la temperatura, los sonidos o la música… Así como los complementos que (opcionalmente) se utilicen. Dos ejemplos interesantes son los propuestos en “Fugace Piacere”: un lazo de tacto agradable para eliminar uno de los sentidos (la vista) y así potenciar el resto; y un cubito de hielo para estimular las sensaciones corporales.

Cuando te encuentras frente a una obra literaria que aborda el BDSM por primera vez, es probable caer en ciertas ideas preconcebidas en torno a ésta forma de vivir la erótica. Sin embargo, desde las primeras líneas “Fugace Piacere” te sorprende mostrándote el BDSM con mucha elegancia, naturalidad e, incluso cierta delicadeza que, en mi caso, no hace más que aumentar la curiosidad.

En torno al BDMS hay un halo de misterio y desconocimiento que mayoritariamente conduce a ciertos mitos, tabúes y prejuicios. Últimamente se están lanzando numerosas publicaciones para el gran público en torno a estas prácticas.

¿Crees que, de alguna manera, están contribuyendo a naturalizar el BDSM? O, por el contrario ¿piensas que no han arrojado demasiada luz al ideario social porque puedan estar influenciadas por ése desconocimiento?

“Por un lado, creo sí que arrojan luz hacia el BDSM y le dan algo más de visibilidad, pero si estas publicaciones no representan el BDSM de un modo veraz entonces no sirve para nada, porque muestran una imagen que no se corresponde con la realidad. Lo más importante es que el lector sea inteligente y esté informado para separar lo que puede pasar y lo que no debe pasar bajo ningún concepto. Si logramos que quien lee la historia participe tomando esta decisión, no hay peligro”.

¿Qué aspectos concretos debería conocer la población sobre el BDSM para incluirlo entre una de las muchas opciones que ofrece la erótica sin prejuicios?

“El aspecto más concreto y fundamental es el lema: sensato, seguro y consensuado. Relacionado con ello, lo más importante en el BDSM, a mi modo de ver, es la confianza y la comunicación, que no es siempre verbal. Es básico conocer a la otra persona y saber interpretar hasta la más mínima de sus señales”.

Fugace Piacere” es una obra muy recomendable, no sólo para el público lésbico o para quienes practiquen BDSM, sino para todo aquel que quiera erotizar su mente a través de un lenguaje cómodo y una historia de descubrimientos. Como puntos a destacar son un extra las alusiones a Frida Kahlo, los relatos inéditos y las ilustraciones que acompañan la historia principal. No sé si las ganas de más podrían considerarse como algo negativo porque, tal y como dice este extracto del libro, la historia te deja huella durante un tiempo, entre fantasía y fantasía: “Escondió el rostro en mi cuello, haciéndome succiones en mi piel que probablemente me dejarían marca durante unos días”.

SEXO VS NETFLIX

Sexo VS Netflix Mesa Redonda Erostreet Barcelona 2018

Hace ya unos cuantos años desde que se comenzó a investigar la incidencia del consumo masivo de contenido audio-visual en las relaciones sexuales. En 2016 la Universidad de Cambridge concluyó en su estudio sobre la conectividad masiva que plataformas como Netflix están produciendo un descenso del número de encuentros eróticos entre las parejas con respecto a años pasados

Y es que este servicio de streaming es el más utilizado en nuestro país según la investigación “Contenidos online de pago” de la  Universidad Complutense . Sobre todo entre jóvenes de 18 a 25 años, que le dedican de 1 a 2 horas diarias de su tiempo libre. Si tenemos en cuenta el ritmo de vida de la sociedad actual es innegable que entre las largas jornadas laborales, los desplazamientos y las propias obligaciones, el tiempo de ocio personal que nos queda es realmente escaso. Si ése tiempo solemos repartirlo entre comer, dormir y consumir series y/o películas frente a una pantalla, la realidad es que no nos quedan minutos para otras cosas, como dedicarle tiempo a nuestra pareja (en caso de tenerla), leer un buen libro o dar un paseo.

Esta es una de nuestras realidades sociales con las que tenemos que lidiar. Es importante abrir un debate al respecto para no acabar descuidando otros ámbitos que influyen en nuestra calidad de vida. Así pues, el pasado 12 de mayo tuve el placer de participar en la mesa redonda “Mas follar y menos Netflix” durante el festival EroStreet en Barcelona junto a un elenco maravilloso de Sex Bloggers: Bernice Xanthe, Miss TabooNass Marrero, Iria Ferrari, Laura Marcilla, Alfred López y Patxi Gómez

Todas y todos coincidimos en que esta situación es consecuencia de la posmodernidad. Hace 30 años las familias se sentaban frente al televisor en su tiempo libre (normalmente a la hora de cenar). Los anuncios entre escena y escena invitaban a realizar un descanso o intercambiar algún tipo de contacto; pero a las 00:00horas la película del día había terminado y todos se iban a la cama a una hora en la que aún quedaban restos de energía en caso de desear un encuentro sexual. Actualmente queremos contenidos de rápido y fácil acceso, que satisfagan nuestra necesidad de consumo en el instante. Muchas veces ni si quiera tenemos que discutir con nuestra pareja seriéfila qué queremos ver; sino que nos viene dado por las tendencias del momento o las recomendaciones de nuestras amistades. No hay mucho que pensar ni discutir, todo está a golpe de click. Cuando le damos al play pedimos silencio, no queremos perdernos ningún detalle del último capítulo de la temporada después de un largo día de trabajo. Es el momento que solemos compartir con quien convivimos, pero mientras vemos nuestra serie del momento no valen comentarios. Cuando acaba el primer episodio no podemos evitar ver otro u otros dos; así que al final nos acabamos acostando a las 2 de la mañana y, para cuando queremos llegar a la cama, estamos tan cansadas/os que en lo último que pensamos es en mantener relaciones sexuales (ya sea a solas o en pareja).

¿Cómo nos afecta el consumo masivo de Netflix en nuestra sexualidad?

En caso de tener pareja es imprescindible compartir un tiempo y una comunicación de calidad con ella. Si el único momento del día que nos relacionamos suele ser por la noche (después de la jornada laboral), tomar por rutina el visionado una película o serie diariamente puede que a la larga nos acabe afectando. Muchas veces no sólo dejamos de comunicarnos sino que, bajo este contexto, tampoco incitamos al deseo cuando realizamos una cena pesada (la pizza de los domingos), estamos a un metro de nuestra pareja o le observamos desaliñado con el pijama de cuadros y el calcetín con tomates.

En otras ocasiones la pareja construye la expectativa de llevar a cabo, como mínimo, un encuentro sexual a la semana. Después de pasar los días laborables agotados y sin tiempo para compartir llega el fin de semana, y las ganas de acabar la temporada de la serie de la que todo el mundo habla le pueden a las ganas de mantener relaciones sexuales. Así que acaba el domingo y a la hora de acostarse nos vemos forzados a practicar sexo porque es lo que habíamos acordado. De esta manera mantenemos relaciones eróticas sin deseo, dejando de lado que pueda suponer un peligro a la larga; puesto que si repetimos estos encuentros sin deseo, es probable que acabemos asociando la erótica a algo negativo (obligatorio, rutinario y enemigo del deseo).

Pero esto no sólo afecta a las personas con pareja. En caso de no tenerla también es importante que nos dediquemos tiempo de calidad, más allá de sentarnos frente al ordenador para dejar pasar las horas mientras vemos una serie en Netflix. Para gozar de una erótica satisfactoria es imprescindible que nos cuidemos. Es decir, que nos permitamos tener tiempo para descubrir qué cosas nos gustan y qué cosas no; tiempo para escucharnos, para mimarnos o darnos algún tipo de placer.

El lado positivo de Netflix en nuestras relaciones sexuales

Podemos sacar muchos aspectos positivos del consumo de series, películas o documentales en plataformas en streaming con respecto a la erótica. Te planteo varios aspectos:

Existen series con cierta carga erótica que pueden ser un buen complemento a tu deseo sexual. Un ejemplo es “Easy” dirigida por Joe Swanberg . Se trata de una serie que refleja diferentes aspectos del sexo, el amor y la tecnología. Por una parte contiene escenas sexuales y, por otra, su duración (unos 30 minutos) es ideal para ver un capítulo y después mantener relaciones sexuales sin que se haga muy tarde.

El pause siempre estará a tu disposición. Una de las ventajas de Netflix es que puedes dejar un capítulo a medias y, en el momento que quieras retomarlo, se habrá guardado en el instante donde lo dejaste. Es perfecto para pausar películas como “Love” , de Gaspar Noé, con un alto contenido sexual, pero de larga duración (135 minutos).

Aunque muchas películas de la industria mainstream nos muestren, exclusivamente, encuentros eróticos esporádicos y por sorpresa, la realidad es que podemos planear nuestro tiempo libre sin perder la magia. Por ejemplo, podemos planificar un encuentro durante un día de la semana y el visionado de una serie durante otro. Esto va a permitirnos dejar de dedicar todo nuestro ocio  a plataformas como Netflix.

Si nos permitimos distracciones mientras vemos contenidos de Netflix, podremos aprovechar ése tiempo para disfrutar de nuestra erótica. Por ejemplo, si tenemos pareja, podemos permitirnos dialogar. Cuando asumimos que la erótica es algo más que coitos, genitales y orgasmos, tenemos más posibilidades de placer sexual que, en ocasiones, pueden compartirse mientras, por ejemplo, vemos Juego de Tronos. Esto significa que podemos darnos permiso para disfrutar frente al televisor, en el sofá o la cama acurrucándonos junto a nuestra pareja, besándonos, acariciándonos, rozando nuestros pies o manos…

No siempre somos conscientes del ritmo de vida que llevamos y de cuánto le dedicamos a nuestra salud sexual. Te invito a reflexionar sobre el uso que haces en plataformas de streaming como Netflix y compartir tu experiencia en este espacio de sexualidad en positivo.

Lara Herrero Barba

 

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