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Category ArchiveSexualidad y Discapacidad

Hablemos de Sexualidad y Discapacidad

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El pasado 3 de mayo pude formar parte de la mesa redonda sobre Discapacidad y Sexualidad de las “Jornadas sobre Inclusión social y educativa de personas con daño cerebral”, organizadas por la Facultad de Educación de Palencia, junto a la Asociación Nido Abierto.

Esta oportunidad me permitió hacer una pequeña aproximación a una realidad muy olvidada: la sexualidad de las personas con discapacidad y/o diversidad funcional. Y hoy, a través de este Post, voy a hablaros de ello. Permitirme que generalice, aunque tened en cuenta que, para trabajar la sexualidad, sería bueno que diferenciásemos entre los diferentes tipos de discapacidades. Porque no es igual una discapacidad física, que una sensorial o una intelectual. Cada caso, así como cada persona, es diferente.

Y, ¿por qué hay que hablar de la sexualidad de las personas con discapacidad y/o diversidad funcional?

Si el sistema educativo español no contempla la educación sexual entre sus contenidos, mucho menos tratará este tema con colectivos específicos. Cuando no se da ni recibe educación sobre algo, se está educando inconscientemente desde el silencio. Éste silencio envía un mensaje muy claro. Y, en este caso, es que la sexualidad es algo que debe tratarse en privado, es algo de lo que no hablar, incluso, a veces, este silencio significa peligro o riesgos.

Si hablamos de personas con diversidad funcional el silencio es mucho mayor. Incluso, a veces, es entendido como “asexualidad”. Término, por cierto, erróneo (todas las personas somos sujetos sexuados. No hay personas asexuales, sino personas con diferentes niveles de deseo sexual).

Me gustaría acercaros a diferentes realidades particulares en la sexualidad de muchas personas con discapacidad.

La primera es la falta de intimidad.

No es extraño que, muchas veces, las personas con diversidad funcional se encuentren constantemente acompañadas, ya sea de familiares, profesionales de la sanidad, la enseñanza u otros compañeros y compañeras. Por no hablar de la falta de intimidad que muchas veces sufren en sus propios hogares, donde muchos/as han de permanecer con las puertas abiertas o compartir habitación.

Por otra parte, a veces accede mucha gente a sus cuerpos desnudos. Bien porque necesiten apoyo en el aseo, para vestirse o para determinadas necesidades fisiológicas. Al igual que el resto, pueden sentirse violentos/as, pudorosos o con vergüenza. En este sentido es importante que aprendan que su cuerpo les pertenece, que a el no puede acceder cualquiera y, mucho menos, sin pedir permiso o sin dar explicaciones. Si aprenden que su cuerpo les pertenece será más fácil que detecten posibles abusos.

 La segunda realidad que muchos/as viven es la infantilización

Muchas veces la forma en que les tratamos y nos comportamos con ellos y con ellas no hace más que infantilizarles y aumentar su discapacidad o dependencia (si la hubiera).

Por ejemplo, se utiliza un tono más alto al hablarles o, incluso se les grita, independientemente de su nivel de audición. Otras veces, si van acompañados, no se dirigen a ellos directamente, sino a sus acompañantes.

Esta infantilización tiene mucho que ver con los afectos.

La primera vez que recibimos educación sexual es a través del apego y los afectos que nos proporcionan nuestra familia y/o seres queridos. A través de estos afectos aprendemos a sentirnos queridos/as y, una vez asimilado, aprendemos a querernos y a querer a los demás.

Esas muestras de afecto y cariño van variando cuando crecemos. Por ejemplo, cuando tenemos 5 años nuestro padre puede darnos un beso a la salida del colegio mientras nos pregunta “¿qué tal ha pasado el día mi cariñito lindo?”. Y ésa muestra de cariño nos encanta. Sin embargo, con 15 años ya no queremos que nos bese en público, por si alguien lo viera y lo considerase como un trato infantil. Tampoco queremos que nos llame “cariñito” delante de nuestras amigas/os porque podrían pensar que somos una niña mimada y porque con 15años nos sentimos lo suficientemente mayores para ese trato que creemos propio de un niño o niña.

Con las personas con discapacidad y/o diversidad funcional las muestras de cariño y apego muchas veces se mantienen sin variaciones

Estas muestras de afecto y apego también se aprenden a través de las relaciones sociales.

Para aprender a relacionarnos son necesarios espacios más allá de del hogar y los centros educativos y ocupacionales. Hablamos de espacios de ocio, donde acudan tanto personas con discapacidad como sin ella, para aprender a relacionarse, a integrarse, a equivocarse, a diferenciar entre comportamientos aceptables y molestos….

Como ya hemos adelantado, muchas veces, la única educación sexual que reciben las personas con discapacidad y/o diversidad funcional es el silencio.

Ni las familias, ni los centros educativos o los profesiones que les acompañan suelen hablarles de sexualidad, de los cambios que van a experimentar, de los afectos o la Respuesta Sexual Humana. Parece que con ese silencio quisieran protegerles. Como si por el hecho de no hablar de ello no fuesen a tener deseos, a enfrentarse a un primer beso o como si no fuesen a desarrollarse. Pero el silencio no elimina su sexualidad, ni frena su desarrollo hormonal o su deseo erótico.

Ellas y ellos tampoco suelen hablar de la sexualidad porque han aprendido del silencio. Pero que no hablen de ello no significa que lo les interese. A este silencio se le suma el hecho de que suelen tener dificultades añadidas para acceder a información sobre sexualidad, como por ejemplo, falta de intimidad o independencia para usar medios de información como Internet.

En cuanto a la erótica y masturbación en público

Lo importante en este sentido es que aprendan a hablar y expresar su sexualidad con naturalidad. Si hay naturalidad podremos explicarles que masturbarse, tocarse y acariciarse es algo bueno, y que nos parece muy bien que lo hagan, pero que esto es algo que se hace a solas y en la intimidad. El problema es que muchas veces no gozan de dichos espacios y al final siempre hay alguien que les acaba viendo.

Y, ¿Qué hay de la reproducción?

Existe una grave preocupación por los embarazos no deseados por parte de familiares y profesionales. Principalmente sucede porque asociamos la sexualidad con los coitos y  los genitales. Si hay un encuentro sexual entre dos personas, sean como sean, no tiene por qué haber penetración, pero si se practica, puede hacerse con protección.

Hay familias que para evitar embarazos educan desde el silencio o, si ven algún indicio de práctica sexual, lo castigan y negativizan. Se trata de abordar el tema con naturalidad y ofrecerles educación sexual para que aprendan que las relaciones sexuales son mucho más que coitos, que el cuerpo se disfruta más allá de los genitales y que existen métodos anticonceptivos.

Otro tema, que daría para mucho, es cómo se decide, a través de las familias y los profesionales, la maternidad/paternidad o el uso de anticonceptivos sin su consentimiento. Para lo cual existen leyes, como la Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del embarazo (en vigor desde 2010) cuyo preámbulo alude a la “obligación de respetar el derecho de las personas con discapacidad a decidir libremente, y de manera responsable el número de hijos que quieren tener (…) y a tener acceso a información, educación sobre reproducción y planificación familiar apropiados para su edad y se ofrezcan los medios necesarios que les permitan ejercer sus derechos”.

 

Como veis, la educación sexual es también una tarea pendiente para abordar con las personas con discapacidad y/o diversidad funcional. Más allá del silencio queremos hablar de la sexualidad como síntoma de salud, bienestar y calidad de vida.

Lara Herrero Barba.

 

Intimidad como Derecho – Sexualidad y Discapacidad [Parte2]

Continuamos con la segunda  parte de vídeos informativos en formato corto sobre “Sexualidad y Discapacidad

Para comenzar la semana os recuerdo que todas las personas tenemos derecho a la intimidad para gozar de una sexualidad sana y positiva.

La Sexualidad Del Silencio

“La Sexualidad del Silencio – Sexualidad y Discapacidad [Parte1]” Es el vídeo educativo, en formato corto, que os traigo esta semana.

 

 

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