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COMISURAS, EL LIBRO

OS PRESENTAMOS “COMISURAS”

Con la ilusión de quienes comienzan un nuevo proyecto cargado de amor, os anunciamos “Comisuras”.

 

Comisuras, el libro

Comisuras, el libro

 

¿QUÉ ES “COMISURAS”?

Comisuras” es un libro de escritos ilustrados desde una perspectiva erótica y feminista. La escritura y la ilustración se unen a través de sus autoras: Lara Herrero y Noelia Maeso. Unas veces conforman un poema, otras una sola frase y, en ocasiones simplemente tienen un sentido transversal.

Comisuras” es un libro muy nuestro hecho para ti. Es un pequeño paréntesis para que la rutina se torne un poco menos rutina. Es una invitación al diálogo en la intimidad o colectivamente. Porque lo mejor que tiene “Comisuras” es que por cada título se plantean dos perspectivas diferentes de un mismo asunto en torno a la sexualidad, la erótica y el feminismo. Dos perspectivas por cada una de sus autoras. Una visión diferente por cada uno de sus lectores.

¿DÓNDE Y CUÁNDO ESTARÁ DISPONIBLE “COMISURAS”?

Comisuras” sólo podrá nacer de manera colectiva. Por ello, primero lanzaremos un proyecto crowdfunding en la plataforma Verkami. Nuestra finalidad es que juntos consigamos la ayuda necesaria para que este libro a todo color vea la luz. Para ello será necesaria vuestra ayuda como mecenas a través de la aportación económica que consideréis oportuna. A cambio, nosotras os haremos llegar recompensas en función de vuestras aportaciones.

Hacemos esto de manera totalmente autoeditada y autodidacta, lo que significa que no contamos con el respaldo de ninguna editorial. Tampoco tenemos mucho dinero en la cartera. Lo que si tenemos es ilusión y ganas de que “Comisuras” se convierta en algo real y tangible. Por eso creemos que Verkami es el viaje perfecto para que nuestro libro llegue a su destino: cada uno de vuestros hogares.

Si todo va bien, lanzaremos el Crowfunding en septiembre, pero tranquilos, os vamos a informar de cada paso que demos, porque como ya os hemos dicho, queremos que forméis parte de esto y conozcáis todo el proceso.

SANTA ÁGUEDA Y LA CENSURA DE LOS PECHOS

DE LA HIPERSEXUALIZACIÓN A LA CONDENA DE LOS PECHOS FEMENINOS

Santa Águeda y la Censura de los pechos_Sexo Positivo

Santa Águeda y la Censura de los pechos_Sexo Positivo

Llevo un tiempo planteándome diferentes cuestiones relacionadas con los pechos femeninos (cis). Cuando algo te acompaña en los pensamientos insistentemente produce que, de manera sorprendente, atraigas acciones relacionadas con ello. Y esto es justo lo que me está sucediendo.

 

CUESTIONES DE PECHOS FEMENINOS

No hace mucho me topé con un video que mostraba un despliegue  policial en la playa de Necochea (Argentina) porque tres mujeres fueron denunciadas por hacer toples. La denuncia sostenía que se trataba de un acto de exhibicionismo que ofendía la decencia pública y que, en caso de repetirse, la ley les obligaría a detenerlas.

Entre otras cuestiones de pechos, el mes pasado una actriz me comentaba que en los últimos castings que había realizado le recomendaban operarse el pecho. Según su criterio, las mujeres de pechos grandes tenían más éxito, independientemente de sus dotes como actriz.

Inmersa en mis pensamientos “PPA” (pecho-pezón-areola) comienzan a intrigarme las mujeres mastectomizadas e indago sobre si existen recursos donde puedan sentirse identificadas y reflejadas, como videos, películas, novelas, escenas eróticas… La verdad es que las referencias son realmente escasas. Así que me ví obligada a rescatar algunas, así como a escribir un relato erótico al respecto.Podéis leerlo aquí.

Pocos días después, un periódico español relataba la historia de una mujer a la que le pidieron que se cubriese el pecho en el momento que amamantaba a su hijo en un restaurante. La respuesta de ésta fue cubrirse la cabeza mientras un familiar capturaba el momento con su móvil. Como no podía ser de otra manera, la publicación se viralizó en pocas horas.

Y, de pronto, casi sin quererlo, un buen día me topo con la talla de una mujer que sostiene sus pechos amputados sobre una bandeja. La imagen me dejó perpleja. Se trataba de Santa Águeda, expuesta de manera privada en la sacristía de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en Rueda (Valladolid).

Fotografía por Pablo García Sanz - Santa Águeda y la Censura de los pechos.

Fotografía por Pablo García Sanz – Santa Águeda y la Censura de los pechos.

Y pensaréis, ¿qué tiene que ver Santa Águeda con los pechos femeninos y su actual persecución?… Pues mucho. A pesar de que hayamos evolucionado en cuanto a derechos humanos, lo cierto es que lo hemos hecho muy poco en lo que se refiere a la sexualidad femenina.

 

LOS PECHOS Y SANTA ÁGUEDA

Santa Águeda es una virgen que entregó su virginidad a Jesucristo y fue condenada por ello a través de diferentes castigos como la amputación de los pechos.

En el siglo III, durante la persecución al cristianismo, el procónsul siciliano Quintianus se enamoró de una joven llamada Águeda. Para cuando quiso declararse, había entregado su virginidad a Jesucristo. Quintianus no comprendía que el “no es no” y continuó insistiendo hasta que decidió vengarse por no ser correspondido. La manera en que comenzó a hacerlo fue intentando quitarle aquello que guardaba para otro: su virginidad. De esta manera le envío a trabajar a un prostíbulo. Cuenta la leyenda que milagrosamente Águeda pudo mantener su virginidad, por lo que, tras un tiempo sin alcanzar su venganza, el procónsul le condena a la amputación de sus pechos hasta que la joven muere desangrada.

Actualmente, el 5 de febrero se ha convertido en el Día de Santa Águeda; fecha en la que principalmente tienen protagonismo las mujeres (o eso cuentan). En nuestro país se realizan diversas celebraciones. Así por ejemplo, en diferentes localidades de Castilla y León, se les cede el bastón de mando del ayuntamiento a las mujeres. Además, existen numerosas referencias a la Santa cuando se recurre a peticiones de salud, como cáncer de pecho o partos complicados. En este sentido, se dice que es la patrona de las enfermeras.

 

LOS PECHOS FEMENINOS A DEBATE

Santa Águeda y la Censura de los pechos_SexoPositivo

Santa Águeda y la Censura de los pechos_SexoPositivo

Tal y como le sucedió a la Santa, los pechos femeninos (cis) siguen siendo motivo de castigo, censura y sexismo. Esta parte del cuerpo que nos alimenta y da vida ha sido utilizada como instrumento del patriarcado desde la hipersexualización hasta la condena.

Por una parte se nos bombardea con imágenes de escotes y pechos, a partir de una talla 90, con la excusa de vendernos un ideal de belleza, una camiseta o las 5 claves para seducir a un hombre. Mientras que, por otra parte, se desaprueba todo lo que tenga que ver con los pechos de las mujeres (cis); ya sea la lactancia materna, hacer toples en la playa o la censura de los pezones en redes sociales como Instagram o Facebook.

Si existe alguien que se ofende al ver la teta de una mujer es porque aprendió que es una zona indecorosa, sexualizada, pecaminosa e, incluso, que es algo que pertenece al ámbito privado. Pero, ¿en qué momento se decidió que una teta femenina ofende y una masculina no?… La cuestión es que determinar que una misma parte del cuerpo es censurable en función del sexo resulta totalmente opresor. ¿Os imagináis que los hombres tuvieran que llevar cubierto su cuello por resultar ser una zona indecorosa?… Y, hablando de ésta zona que para muchas personas resulta erógena, no puedo olvidar el argumento que afirma que los pechos femeninos han de cubrirse por esta misma razón. Lo cual cae por su propio “pecho” – digo peso – porque como ya hemos comprobado, existen otras zonas erógenas no censurables y, además, para muchos hombres, los pechos también resultan ser una de sus zonas más erógenas.

 

Santa Águeda y la Censura de los pechos.

Parece ser que no sólo se trata de poner en debate una parte del cuerpo, sino que más bien se trata de  poner en debate a uno de los sexos: las mujeres. Tengo la sensación de que, al igual que el resto del cuerpo femenino, la sexualidad y los espacios de poder; los pechos de las mujeres no siempre nos pertenecer a nosotras; sino que muchas veces son instrumentos de mando (generalmente masculino).

 

Y tú, ¿eres completamente dueña de tus pechos?, ¿los aceptas?, ¿los mimas?, ¿los respetas?… Y vosotros, ¿respetáis los pechos femeninos?…

 

 

Lara Herrero Barba

Relato erótico sobre una mujer mastectomizada

¿Existen recursos, como relatos eróticos, que muestren a mujeres mastectomizadas?

Mujeres mastectomizadas

Mujeres mastectomizadas

Llevo unos días preguntándome cómo de aceptadas se sentirán las mujeres mastectomizadas en nuestra sociedad. Y si se existen medios donde puedan sentirse reflejadas, como personajes públicos, series, películas, obras literarias… Porque el hecho de sentirnos identificados con alguien puede ayudarnos a aceptarnos a nosotros mismos. También me he preguntado si sexualmente tendrán modelos de referencia y espacios donde sentirse incluidas.

Algunos de vosotros me habéis acercado a materiales que me gustaría compartir en este momento:

 

Aunque las referencias sean escasa y, en muchos casos, sea difícil encontrar algo aceptable; la cosa se va complicando más si nos ceñimos a la sexualidad. Es por esto que he creído conveniente crear un relato erótico cuya protagonista sea una mujer mastectomizada. Acepto críticas, matices y propuestas de mejora con el fin de que difundamos una realidad lo más verídica posible.

 

 

EL REGALO DE PAOLA

El Regalo de Paola

El Regalo de Paola

Ahí estaba yo, otra vez frente al espejo, incapaz de aguantar más de diez segundos observando mi propia imagen. O lo que quedaba de ella.

– Lucía, ¡no puedes salir con esa blusa!. Me dije en voz alta.

Eran poco más de las nueve. En veinte minutos había quedado con mi mejor amiga, Paola, para celebrar mi cumpleaños; pero no encontraba nada que ponerme. Por lo menos había una temperatura de treinta grados y todas mis camisetas de verano eran ajustadas o con un escote pronunciado.

Antes de la operación no le daba demasiada importancia a mi imagen, pero ahora era diferente. Llevara lo que llevara me sentía incómoda. Paola me decía que cuando me ponía la prótesis nadie podría darse cuenta de que ya sólo tenía un pecho. El caso es que yo no podía verme bien ni sentirme segura. No sé si era por lo que la gente pudiera pensar o porque jamás volvería a ser como antes.

No tenía fuerzas para seguir luchando conmigo misma, así que llamé a mi amiga y le propuse vernos otro día. Al principio se molestó un poco e insistió en que saliera a despejarme un rato, pero finalmente lo dejó estar.

Me enfundé un camisón, preparé una taza de té helado de hierbabuena y jengibre y abrí “La chica miedosa que fingía ser valiente muy mal” por el último capítulo que me quedaba por leer. No me dio tiempo a terminar el primer párrafo cuando sonó el timbre. Era Paola. No se había dado por vencida.

– ¿De verdad pensabas que te librarías de mí el día de tu cumpleaños? Venga, trae dos copas y un sacacorchos. He comprado un vino ecológico en la tienda de abajo. Tenemos que brindar.

Manché mis labios con el brebaje tinto y le di las gracias.

-¿Gracias por qué? ¡Si aún no has abierto mi regalo!. Y sacó un paquete exquisitamente envuelto.

Lo abrí lentamente para conservar intacto el papel, una costumbre que mantenía desde niña. Por el paquete se entreveía una tela roja, con rosas bordadas en negro y transparencias.

– Puedes descambiarlo si no te va bien o no te gusta el color. Dijo.

– ¡No, no podía ser!, ¡Paola no podía regalarme un sujetador (con culote y liguero a juego), ella no… ¿Qué broma de mal gusto era esa?…

Me dije por dentro.

Le dije que estaba cansada y necesitaba dormir, le di las gracias y nos despedimos.

Sonó el despertador sobre las diez de la mañana siguiente. Me levanté, entré en el salón y puse “I put a Spell On You” de Nina Simone. Las copas de vino permanecían en la mesa, justo al lado de aquel intento de regalo que jamás podría ponerme. Busqué el ticket y salí para descambiarlo, seguramente por un pijama.

El escaparate de la tienda llamó mi atención. En él había un cartel en forma de bocadillo que decía: “Lencería para todo tipo de mujeres, tallas y cuerpos. Lencería mastectomía”. Desde que me diagnosticaron no había pisado por una tienda de ropa interior. Preferí optar por recortar todos mis sujetadores antiguos para coser un bolsillo en la copa derecha, donde poder introducir la prótesis.

Por un instante quise darme la vuelta, pero mientras observaba el escaparate, una mujer se asomó y me invitó a entrar. Sonaba el último disco de Leonard Cohen y olía a incienso de almizcle.

– Vengo a descambiar un regalo. Le dije, y saqué el conjunto rojo bordado.

La dependienta me miró y sonrió. En su camisa había un cartelito que ponía “Sofía”. Llevaba una coleta alta y larga. Tenía la tez pálida, que conjugaba perfectamente con el tono de sus ojos almendrados.

– No puedo creerme que no lo quieras. Tiene que quedarte genial. Pruébatelo y te echo una mano con la talla.

Cuando quise contestar ya estaba abriendo las cortinas del probador. Su voz era tan dulce que no pude decir nada. Y, una vez más, allí estaba yo frente al espejo, en ropa interior, casi sin poder mirarme.

– ¿Estás lista?. Me preguntó Sofía, segundos más tarde.

– Sí, bueno… no estoy segura de… Y, sin esperar más respuesta, entró al probador.

Era tan estrecho que nuestros cuerpos impactaron sin previo aviso. Noté que el aroma a almizcle se confundía con el olor de su propia piel.

– Woow, ¡estás increíble, realmente sexy!. Comentó.

Después hubo un silencio y simplemente me observó. Sentí que era sincera a través de sus ojos. Entonces me giré para poder verme desde otro ángulo, pero el espacio era tan pequeño que nuestras cabezas chocaron. La dependienta se echó a reír y acabó contagiándome con sus carcajadas. En ese instante me pareció que tenía una sonrisa preciosa. Sus labios no eran nada del otro mundo, finos y rodeados de pecas alineadas con cierta gracia. Pero en conjunto su boca era perfecta.

Sofía rozó mi espalda con sus manos y, de repente, sentí calor en las mejillas mientras mi pulso se aceleraba.

– Tienes que colocar el cierre en la primera posición para que se ajuste a tu cuerpo. Y desabrochó cuidadosamente el sostén para cambiar el cierre.

Quise que me lo volviera a ajustar para poder sentir el roce de sus dedos sobre mi piel una vez más. Mi deseo estaba empezando a despertar tras hibernar desde la operación. Y aquel simple roce me pareció el éxtasis.

– Gírate, verás qué bien te sienta. Dijo mientras sonreía.

Entonces nuestras cabezas volvieron a chochar y nuestros labios se rozaron. El corazón seguía bombeando como pidiendo salir. No estoy segura si fue por la vergüenza que me producía esa situación o porque aquella escena me resultaba realmente erótica. Por un momento olvidé que sólo tenía un pecho y volví a sentirme atractiva. Sin pensarlo, le besé. Sofía se separó, me miró a los ojos y volvió a juntarse con mis labios para después bajar hasta el cuello…

– ¡Cómo podía estar tan húmeda por un beso! Pensé.

Deseé sentir su piel junto a la mía, sin milímetros de vacío de por medio. Y, mientras dibujaba su cuerpo desnudo con mi mente, sentí de nuevo sus manos, quitándome el conjunto con rosas bordadas muy despacio. Su pequeña boca comenzó a viajar por los rincones que el sujetador escondía hasta aterrizar en el esternón.

– Eres preciosa. Dijo mientras su mirada apuntaba a mi ombligo y sus manos bajaban por mi cintura.

Yo también quería palpar su piel desnuda, así que le dije que se sentara en el taburete de madera del probador y le quité el vestido azul turquesa. No llevaba sostén, así que lo primero que probé fueron sus pezones con bonitas areolas asimétricas. Después bajé hasta su vientre y lo froté con mi cara, como una gata en celo; para terminar deshaciéndome de sus bragas, también rojas, con flores bordadas.

Su respiración se confundía con la música de fondo y parecía una nota más de la melodía. Hice que se levantara para darle la vuelta y estrujar sus nalgas. Y mientras lo hacía comencé a masturbar su vulva. Podía observar cómo se retorcía de placer desde el espejo. Me bastaba con ver y oír cómo se manifestaba el placer que yo le estaba proporcionando.

Entonces ella cogió mi mano e introdujo en su jugosa boca mis dedos índice y corazón. Después volvió a colocarla sobre su clítoris, al mismo tiempo que mordía su labio inferior. El goce emanaba de entre sus piernas, pero se extendía por todo su cuerpo hasta mi mano, que intentaba abarcar toda su vulva con movimientos circulares.  Hundí mi cabeza para morder suavemente el interior de su muslo izquierdo, sin dejar de masturbarle; hasta que noté que su placer estaba en el momento más álgido. Fue en ése instante cuando emitió un gemido leve, como quien no puede hacer ruido en un lugar de silencio obligado.

Después ella tomó el mando e hizo que esta vez me sentara yo. Se agachó, colocó mis piernas sobre sus hombros y fundió su lengua en mi vagina hasta que me corrí. Aquello fue como un sueño. Un paréntesis entre la realidad y lo fantástico.

Llamé a mi amiga Paola, le propuse salir a tomar algo prometiéndole que hoy estrenaría, por segunda vez en aquel día, el conjunto que me había regalado. Desde entonces pude volver a mirarme en un espejo y, cada vez que lo hacía, repasaba lo que sucedió frente a uno, en un pequeño probador con una mujer de labios finos y olor a almizcle.

 

 

 

 

PARTNER PLUS

PARTNER PLUS

UN VIBRADOR PARA EL Y PARA ELLA

Partner Plus Juguetes eróticos Sexo Positivo

Partner Plus es un vibrador de última generación en forma de “U” ideal para utilizar durante la penetración vaginal, a solas o en relaciones lésbicas.

Aunque el juguete se comercialice entre parejas heterosexuales para incluirlo durante el coito, la verdad es que también puede utilizarse a solas durante la masturbación o en relaciones sexuales entre mujeres. Podemos usarlo en la masturbación como un simple vibrador en contacto con nuestros genitales o zonas erógenas. También podemos utilizarlo conjuntamente con un dildo o uno o más dedos introduciéndolo en la vagina a la vez que tenemos puesto el Partner Plus.

 

PARTNER PLUS ESTIMULA 5 ZONAS GENITALES

El juguete erótico Partner Plus posee dos motores de vibración para ambos miembros de la pareja (heterosexual). La parte delantera reposa sobre la zona externa de la vulva y estimula los labios y el clítoris. Mientras que la parte trasera se introduce en la vagina para estimularla, a la vez que lo hace sobre el pene durante la penetración y sobre el punto G del interior de la vagina.

ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL PARTNER PLUS

Partner Plus Review Sexo Positivo

  • Su diseño ergonómico y flexible se ajusta perfectamente a la vulva, de tal manera que, independientemente de su forma o tamaño, podrás utilizarlo.
  • Posee diferentes modos de vibración, en concreto 10: 3 intensidades y 7 ritmos de vibración.
  • Es impermeable, por lo que puede utilizarse bajo el agua y añadir un toque diferente a la relación erótica.
  • El material del que está hecho es silicona, de tacto suave y agradable.
  • Es recargable, por lo que no lleva pilas. Se carga a través de un USB magnético que incluye el paquete con el juguete.

 

POR QUÉ RECOMENDARÍA EL PARTNER PLUS

Estos son algunos de los puntos fuertes por los que recomendaría el juguete erótico Partner Plus:

  • Puedes utilizarlo en combinación con otros juguetes como dildos.
  • Si eres una pareja heterosexual es un juguete para ambos.
  • En relaciones coitales produce sensación de estrechez vaginal en el pene.
  • Estimula diversas zonas de la vulva: Punto G, vagina, clítoris, labios menores…
  • Posee modos de vibración muy potentes.
  • Es muy fácil de lavar (con agua y un jabón neutro o un producto específico).
  • La batería es de larga duración y no lleva pilas, por lo que durará mucho tiempo y no tendrás que preocuparte por si se para a mitad de la relación sexual.
  • Tiene un uso diverso: se puede utilizar entre parejas heterosexuales y lésbicas, así como a solas.
  • En función de la postura también podría estimular la zona de los testículos en el hombre durante la penetración vaginal.

 

ALGUNAS DESVENTAJAS DEL PARTNER PLUS

No vamos a engañarnos. Todos los juguetes eróticos tienen sus pros y sus contras. Y el Partner Plus no iba a ser menos. Estas son algunas de las desventajas que he encontrado a este producto:

  • El ruido que produce la vibración es elevado. Esto puede ser un inconveniente si tienes a alguien al otro lado de la pared o no importante en absoluto.
  • La parte superior de la “U” del Partner Plus puede resultarte molesto en la zona del hueso pélvico, bajo el Monte de Venus, en función de la posición en que te coloques durante las relaciones sexuales.
  • Puede salirse la parte trasera de la “U” del Partner Plus que se introduce en la vagina durante las relaciones sexuales. Esto puede suceder, por ejemplo, en determinadas posturas o durante una penetración con movimientos fuertes y rápidos.

 

Partner Plus Review Juguete erótico

 

Partner Plus es un producto erótico que hay que probar al menos una vez en la vida. Es un juguete diferente con muchas posibilidades. En mi caso llevaba tiempo queriéndolo utilizar porque me lo demandaban muchas personas durante reuniones eróticas o en consulta (terapia sexológica o de pareja). Gracias a Sacia Sex he podido descubrir este maravilloso juguete que os recomiendo adquirir como complemento en vuestra vida sexual. Podéis hacerlo de una manera rápida, sencilla y segura en la tienda online de Sacia Sex.

 

 

Lara Herrero

VULVA, TE QUIERO ASÍ

EL NUEVO PROYECTO PARA POSITIVIZAR LAS VULVAS SE LLAMA “VULVA, TE QUIERO ASÍ”

¿Alguna vez te has parado a pensar si te gustan tus genitales? O ¿Si esa auto-apreciación puede influir en tu autoestima y en tu sexualidad?

“Vulva, te quiero así” es un espacio para positivizar las vulvas en el imaginario colectivo y, de esta manera, permitir a las personas con vulva (mujeres y hombres) poder disfrutar de una relación sana y satisfactoria con sus genitales y, en general con su sexualidad.

El contexto socio-cultural en el que vivimos ha perpetuado, durante muchos años, una idea de sexualidad basada principalmente en la reproducción. Entre otras cosas, es por esto que los genitales suelen ser los grandes protagonistas de nuestra erótica.

 

¿Nos resultan bonitos nuestros genitales?

Cada hombre y cada mujer tienen su propia opinión al respecto. Parece ser que los hombres(cisgénero) se relacionan con sus genitales de una manera más amable que las mujeres; quienes muchas veces tienen una actitud distante al respecto.

A lo largo de la historia la sexualidad de las mujeres ha estado en un segundo plano. Del mismo modo que las vulvas se han visibilizado en menor medida que los penes. Durante mucho tiempo los genitales femeninos se han relacionado con algo suciopecaminosoimpuromaloliente y doloroso. Las mujeres tenían que mantenerse vírgenes hasta el matrimonio, vestir condecorosamente para ser aceptadas y menstruar en silencio (por si la mahonesa se cortaba o por si la sangre menstrual producía un olor desagradable) .  A nivel educativo se han investigado bastante menos los genitales femeninos que los masculinos. Además, normalmente hay mucha más libertad para hablar de sexualidad masculina (masturbación, promiscuidad…), mientras que aún existe censura y agravio hacia la sexualidad femenina.

A veces, cuando vemos la imagen de una vulva o intentamos hacer una descripción, surgen palabras negativas como: feo, sucio, arrugado, raro, desagradable, extraño, pringoso… Muchas personas no logran aceptar sus genitales como una parte bella de su cuerpo. Cuando tenemos problemas de aceptación hacia alguna zona de nuestro cuerpo, es probable que nuestra relación con la misma sea mala o inexistente. Es por esto que las personas con una percepción negativa de sus vulvas tienen más posibilidades de tener problemas para obtener placer a través de las mismas.

 

¿Qué imagen se te viene a la cabeza si visualizas una vulva?

¿Es positiva, negativa, te da miedo pensarlo; se asemeja a algo vivo, a algo triste, a algo salvaje, a un sentimiento o emoción…?

A través de “Vulva, te quiero así” te propongo que realices un parecido razonable entre las vulvas y algo que se le parezca. La única condición es que tiene que ser positivo. Puede ser un objeto, un alimento, un pensamiento, un color, un animal, un mineral, una planta,  algo totalmente abstracto…

 

 

Formato
  • Te invito a compartir tu parecido en positivo en forma de texto, fotografía, ilustración o collage; acompañado de una pequeña explicación justificando tu elección.
  • Da igual tu edad, tu identidad sexual, tu orientación del deseo, tu procedencia o creencia religiosa.
  • Envía tu parecido razonable (positivo) a: info.sexopositivo@gmail.com con el asunto “Vulva, te quiero así”. Indicando si deseas aparecer como autor/a con nombre y apellidos o de manera anónima.
  • Te dejo mi parecido razonable para que lo tomes como ejemplo.

 

MI PARECIDO RAZONABLE PARA VULVA TE QUIERO ASÍ: LA ALCACHOFA

Las vulvas me recuerdan a una alcachofa. Cada una de sus capas se asemeja a los pliegues de los labios mayores y menores que protegen los genitales externos. Cada alcachofa, al igual que cada vulva, tiene un color diferente. Y las capas que la componen son únicas e irrepetibles. Si separamos una alcachofa por la mitad y observamos uno de los trozos, veremos las capas con mayor claridad.

La parte inferior de una mitad me recuerda a la entrada de la vagina, de un color más notorio que el resto. Mientras que la parte superior de las capas es similar al glande del clítoris, dispuesto en la zona alta de los genitales, bajo los labios mayores. Visualmente el rabo de la alcachofa podría asemejarse a la raíz del clítoris, que termina en la zona del llamado Punto G, del interior de la vagina.

Muchas mujeres nunca han observado sus genitales con un espejo, visualizando de cerca cada una de sus partes, sus colores y texturas; bien por desconocimiento, indiferencia, miedo, rechazo o asco. Estos impedimentos que no nos permiten tener una relación saludable con cada zona de nuestros genitales son como las capas de una alcachofa. Hay que ir descubriendo una a una. A veces estas capas (o impedimentos) son construidas, otras son aprendidas y, en muchas ocasiones, infundadas. Sería maravilloso ir saboreando, capa a capa, hasta llegar al corazón; que es lo más sabroso y lo que, en mayor medida, despierta nuestros sentidos.

 

Vulva, te quiero así” es un rincón para compartir experiencias y construir junt@s una imagen positiva y diversa de las vulvas.

 

Lara Herrero Barba. Sexo Positivo.

LITERATURA ERÓTICA

Fugace Piacere Thais Duthie _ Literatura erótica lésbica BDSM

HABLANDO CON THAIS DUTHIE SOBRE SU PRIMER LIBRO:  “FUGACE PIACERE Y OTRAS HISTORIAS”

Una periodista se adentra, sin quererlo, en el mundo del BDSM. Allí descubre sensaciones, prácticas y placeres que le conducen, al igual que a muchos lectores, hacia nuevos rincones donde apetece quedarse. Así comienza “Fugace Piacere”, el libro de literatura erótica de Thais Duthie.

Se trata de algo más que un libro de literatura erótica. Es un viaje hedonista que aúna el BDSM y las relaciones lésbicas. Dos particularidades difíciles de encontrar, retratadas con buen gusto, entre las historias de libros. La autora nos recomienda LES Editorial. “Una editorial que publica libros por y para mujeres LGBT. Contacté con ellas porque me enamoró su filosofía y ahora les ayudo con la organización de eventos, me hace muy feliz poder formar parte de su proyecto. Todas sus obras están cuidadosamente seleccionadas y son historias de calidad que representan muy bien al colectivo lésbico. Mi recomendación: Cosas del destino de Cris Ginsey y Anna Pólux, una obra que me conquistó la primera página, muy humana y repleta de sentimientos con los que me sentí muy identificada”. Tú también puedes dejar un comentario con el título de la obra que no nos podemos perder.

No es fácil encontrar escenas naturales y reales de relaciones sexuales entre dos mujeres. Pero esto no sólo sucede en la literatura. Muchas veces la pornografía mainstream muestra encuentros lésbicos irreales, filmados con el objetivo de satisfacer los deseos de hombres heterosexuales. Preguntamos a Thais Duthie si cree que en la literatura erótica sucede lo mismo.

“Sí, estoy acostumbrada a encontrarme escenas con posturas imposibles, mucha tijera y demasiados orgasmos fingidos. Creo que en la erótica no ocurre tanto, o no de la misma manera. Quienes escribimos erótica lésbica tenemos o hemos tenido experiencias con otras mujeres y eso nos ayuda a reflejarlo con verosimilitud. Es mucho más sencillo detectar irrealidad en literatura que en pornografía o cine”.

Pero volvamos a adentrarnos en la obra. La autora propicia el clima idóneo para que te sumerjas en la historia pidiendo a gritos la acción erótica. Aunque esto es casi inevitable puesto que no sólo estimula tu imaginación, sino también los sentidos gracias al aroma afrodisiaco de sus hojas (impregnadas de incienso) y a la lista de reproducción de Spotify que acompaña perfectamente la lectura. Y es que el ambiente es muy importante en cualquier encuentro sexual: la iluminación, los aromas, la ropa, la temperatura, los sonidos o la música… Así como los complementos que (opcionalmente) se utilicen. Dos ejemplos interesantes son los propuestos en “Fugace Piacere”: un lazo de tacto agradable para eliminar uno de los sentidos (la vista) y así potenciar el resto; y un cubito de hielo para estimular las sensaciones corporales.

Cuando te encuentras frente a una obra literaria que aborda el BDSM por primera vez, es probable caer en ciertas ideas preconcebidas en torno a ésta forma de vivir la erótica. Sin embargo, desde las primeras líneas “Fugace Piacere” te sorprende mostrándote el BDSM con mucha elegancia, naturalidad e, incluso cierta delicadeza que, en mi caso, no hace más que aumentar la curiosidad.

En torno al BDMS hay un halo de misterio y desconocimiento que mayoritariamente conduce a ciertos mitos, tabúes y prejuicios. Últimamente se están lanzando numerosas publicaciones para el gran público en torno a estas prácticas.

¿Crees que, de alguna manera, están contribuyendo a naturalizar el BDSM? O, por el contrario ¿piensas que no han arrojado demasiada luz al ideario social porque puedan estar influenciadas por ése desconocimiento?

“Por un lado, creo sí que arrojan luz hacia el BDSM y le dan algo más de visibilidad, pero si estas publicaciones no representan el BDSM de un modo veraz entonces no sirve para nada, porque muestran una imagen que no se corresponde con la realidad. Lo más importante es que el lector sea inteligente y esté informado para separar lo que puede pasar y lo que no debe pasar bajo ningún concepto. Si logramos que quien lee la historia participe tomando esta decisión, no hay peligro”.

¿Qué aspectos concretos debería conocer la población sobre el BDSM para incluirlo entre una de las muchas opciones que ofrece la erótica sin prejuicios?

“El aspecto más concreto y fundamental es el lema: sensato, seguro y consensuado. Relacionado con ello, lo más importante en el BDSM, a mi modo de ver, es la confianza y la comunicación, que no es siempre verbal. Es básico conocer a la otra persona y saber interpretar hasta la más mínima de sus señales”.

Fugace Piacere” es una obra muy recomendable, no sólo para el público lésbico o para quienes practiquen BDSM, sino para todo aquel que quiera erotizar su mente a través de un lenguaje cómodo y una historia de descubrimientos. Como puntos a destacar son un extra las alusiones a Frida Kahlo, los relatos inéditos y las ilustraciones que acompañan la historia principal. No sé si las ganas de más podrían considerarse como algo negativo porque, tal y como dice este extracto del libro, la historia te deja huella durante un tiempo, entre fantasía y fantasía: “Escondió el rostro en mi cuello, haciéndome succiones en mi piel que probablemente me dejarían marca durante unos días”.

SEXO VS NETFLIX

Sexo VS Netflix Mesa Redonda Erostreet Barcelona 2018

Hace ya unos cuantos años desde que se comenzó a investigar la incidencia del consumo masivo de contenido audio-visual en las relaciones sexuales. En 2016 la Universidad de Cambridge concluyó en su estudio sobre la conectividad masiva que plataformas como Netflix están produciendo un descenso del número de encuentros eróticos entre las parejas con respecto a años pasados

Y es que este servicio de streaming es el más utilizado en nuestro país según la investigación “Contenidos online de pago” de la  Universidad Complutense . Sobre todo entre jóvenes de 18 a 25 años, que le dedican de 1 a 2 horas diarias de su tiempo libre. Si tenemos en cuenta el ritmo de vida de la sociedad actual es innegable que entre las largas jornadas laborales, los desplazamientos y las propias obligaciones, el tiempo de ocio personal que nos queda es realmente escaso. Si ése tiempo solemos repartirlo entre comer, dormir y consumir series y/o películas frente a una pantalla, la realidad es que no nos quedan minutos para otras cosas, como dedicarle tiempo a nuestra pareja (en caso de tenerla), leer un buen libro o dar un paseo.

Esta es una de nuestras realidades sociales con las que tenemos que lidiar. Es importante abrir un debate al respecto para no acabar descuidando otros ámbitos que influyen en nuestra calidad de vida. Así pues, el pasado 12 de mayo tuve el placer de participar en la mesa redonda “Mas follar y menos Netflix” durante el festival EroStreet en Barcelona junto a un elenco maravilloso de Sex Bloggers: Bernice Xanthe, Miss TabooNass Marrero, Iria Ferrari, Laura Marcilla, Alfred López y Patxi Gómez

Todas y todos coincidimos en que esta situación es consecuencia de la posmodernidad. Hace 30 años las familias se sentaban frente al televisor en su tiempo libre (normalmente a la hora de cenar). Los anuncios entre escena y escena invitaban a realizar un descanso o intercambiar algún tipo de contacto; pero a las 00:00horas la película del día había terminado y todos se iban a la cama a una hora en la que aún quedaban restos de energía en caso de desear un encuentro sexual. Actualmente queremos contenidos de rápido y fácil acceso, que satisfagan nuestra necesidad de consumo en el instante. Muchas veces ni si quiera tenemos que discutir con nuestra pareja seriéfila qué queremos ver; sino que nos viene dado por las tendencias del momento o las recomendaciones de nuestras amistades. No hay mucho que pensar ni discutir, todo está a golpe de click. Cuando le damos al play pedimos silencio, no queremos perdernos ningún detalle del último capítulo de la temporada después de un largo día de trabajo. Es el momento que solemos compartir con quien convivimos, pero mientras vemos nuestra serie del momento no valen comentarios. Cuando acaba el primer episodio no podemos evitar ver otro u otros dos; así que al final nos acabamos acostando a las 2 de la mañana y, para cuando queremos llegar a la cama, estamos tan cansadas/os que en lo último que pensamos es en mantener relaciones sexuales (ya sea a solas o en pareja).

¿Cómo nos afecta el consumo masivo de Netflix en nuestra sexualidad?

En caso de tener pareja es imprescindible compartir un tiempo y una comunicación de calidad con ella. Si el único momento del día que nos relacionamos suele ser por la noche (después de la jornada laboral), tomar por rutina el visionado una película o serie diariamente puede que a la larga nos acabe afectando. Muchas veces no sólo dejamos de comunicarnos sino que, bajo este contexto, tampoco incitamos al deseo cuando realizamos una cena pesada (la pizza de los domingos), estamos a un metro de nuestra pareja o le observamos desaliñado con el pijama de cuadros y el calcetín con tomates.

En otras ocasiones la pareja construye la expectativa de llevar a cabo, como mínimo, un encuentro sexual a la semana. Después de pasar los días laborables agotados y sin tiempo para compartir llega el fin de semana, y las ganas de acabar la temporada de la serie de la que todo el mundo habla le pueden a las ganas de mantener relaciones sexuales. Así que acaba el domingo y a la hora de acostarse nos vemos forzados a practicar sexo porque es lo que habíamos acordado. De esta manera mantenemos relaciones eróticas sin deseo, dejando de lado que pueda suponer un peligro a la larga; puesto que si repetimos estos encuentros sin deseo, es probable que acabemos asociando la erótica a algo negativo (obligatorio, rutinario y enemigo del deseo).

Pero esto no sólo afecta a las personas con pareja. En caso de no tenerla también es importante que nos dediquemos tiempo de calidad, más allá de sentarnos frente al ordenador para dejar pasar las horas mientras vemos una serie en Netflix. Para gozar de una erótica satisfactoria es imprescindible que nos cuidemos. Es decir, que nos permitamos tener tiempo para descubrir qué cosas nos gustan y qué cosas no; tiempo para escucharnos, para mimarnos o darnos algún tipo de placer.

El lado positivo de Netflix en nuestras relaciones sexuales

Podemos sacar muchos aspectos positivos del consumo de series, películas o documentales en plataformas en streaming con respecto a la erótica. Te planteo varios aspectos:

Existen series con cierta carga erótica que pueden ser un buen complemento a tu deseo sexual. Un ejemplo es “Easy” dirigida por Joe Swanberg . Se trata de una serie que refleja diferentes aspectos del sexo, el amor y la tecnología. Por una parte contiene escenas sexuales y, por otra, su duración (unos 30 minutos) es ideal para ver un capítulo y después mantener relaciones sexuales sin que se haga muy tarde.

El pause siempre estará a tu disposición. Una de las ventajas de Netflix es que puedes dejar un capítulo a medias y, en el momento que quieras retomarlo, se habrá guardado en el instante donde lo dejaste. Es perfecto para pausar películas como “Love” , de Gaspar Noé, con un alto contenido sexual, pero de larga duración (135 minutos).

Aunque muchas películas de la industria mainstream nos muestren, exclusivamente, encuentros eróticos esporádicos y por sorpresa, la realidad es que podemos planear nuestro tiempo libre sin perder la magia. Por ejemplo, podemos planificar un encuentro durante un día de la semana y el visionado de una serie durante otro. Esto va a permitirnos dejar de dedicar todo nuestro ocio  a plataformas como Netflix.

Si nos permitimos distracciones mientras vemos contenidos de Netflix, podremos aprovechar ése tiempo para disfrutar de nuestra erótica. Por ejemplo, si tenemos pareja, podemos permitirnos dialogar. Cuando asumimos que la erótica es algo más que coitos, genitales y orgasmos, tenemos más posibilidades de placer sexual que, en ocasiones, pueden compartirse mientras, por ejemplo, vemos Juego de Tronos. Esto significa que podemos darnos permiso para disfrutar frente al televisor, en el sofá o la cama acurrucándonos junto a nuestra pareja, besándonos, acariciándonos, rozando nuestros pies o manos…

No siempre somos conscientes del ritmo de vida que llevamos y de cuánto le dedicamos a nuestra salud sexual. Te invito a reflexionar sobre el uso que haces en plataformas de streaming como Netflix y compartir tu experiencia en este espacio de sexualidad en positivo.

Lara Herrero Barba

 

COSA DE VULVAS ¿Cómo influye la relación que tienes con tu vulva en la sexualidad?

Arte por: Jana Brike

Arte por: Jana Brike

¿Cómo de bien conoces tu cuerpo?, ¿y tu vulva?, ¿y cómo respondes ante un encuentro sexual?, ¿qué relación tienes con tu menstruación?, ¿cómo vives los tabúes en torno a ella?… Estas son algunas de las preguntas que deberías hacerte si quieres saber cómo influye en tu sexualidad la relación que tienes con tu vulva.

Lo primero de todo: ya es hora de que empecemos a llamar a las cosas por su nombre. Está muy bien que le pongas un seudónimo a tus genitales o que te refieras a ellos con diferentes nombres en función de si el momento es más romántico, pasional o infantil. Llama a los genitales como quieras, pero conoce cómo se denominan realmente, porque ése será un primer paso para conocerlos. Me resulta curioso que cuando acudo a algún taller sobre sexualidad la gente se avergüence cuando hablo de penes y vulvas y ni se inmuten al oír “coño”, “chorra”, “poya” o “seta”.

Lo de los penes está claro, pero ¿todas y todos sabríamos a que nos referimos con vulva?… Y aquí viene el segundo paso para conocernos: nuestra anatomía. ¿Es lo mismo una vulva que una vagina?… No. La vulva es el conjunto de órganos genitales femeninos externos (el monte de venus, el clítoris, los labios…) Y la vagina forma parte de los órganos genitales femeninos internos que van desde la vulva hasta el útero.

Si nunca has distinguido las partes de tu vulva o nunca las has visto, te recomiendo un ejercicio muy sencillo de auto-conocimiento: Desnúdate (si quieres sólo de cintura para abajo), coge un espejo y observa tu vulva. Tómate tu tiempo, relájate y vete recorriendo cada parte, fíjate en su forma, en su color, si te resulta agradable… Cada parte de tu cuerpo es importante. Si conoces cómo es tu rostro, tus manos o tus piernas, pregúntate por qué hasta ahora no conocías tu vulva.

Este mismo ejercicio también puedes realizarlo con todo tu cuerpo: Tras una ducha relajante detente desnuda frente al espejo. Recorre cada palmo de tu piel, no te olvides de ningún recoveco, respira hondo y observa cómo es tu cuerpo, qué parte te resulta más agradable, qué te gusta, cómo lo sientes… Cuando valoramos nuestra vulva y nuestro cuerpo, nos valoramos a nosotras mismas.

Y, ¿por qué es tan importante conocerse? El primer paso para disfrutar (eróticamente hablando) es conocernos. Cuando conocemos cómo es nuestro cuerpo y lo aceptamos y valoramos tal cual es, será más fácil que permitamos que otros también lo acepten y lo valoren. Es decir, cuando aprendemos a valorarnos y querernos asumimos que somos dignas y dignos de ser valorados y queridos y permitimos que esto suceda. Cuando no nos aceptamos es más probable que sintamos rechazo hacia nosotras/os mismas, y esto hará más difícil que alguien nos valore. Si nos conocemos sabremos qué nos gusta y que no nos gusta y será más fácil comunicárselo a nuestra pareja sexual.

El hecho de que muchas mujeres no conozcan o no acepten sus cuerpos como parte de su sexualidad tiene que ver, entre otras cosas, con el papel que socialmente se le ha sido asignado en el terreno sexual. Por ejemplo, al hombre se le otorgado el rol de activo y a la mujer el rol de pasiva. Las consecuencias de estas etiquetas han producido que algunas mujeres acaben tomando este rol como verdadero. Como resultado, muchas nunca han tomado la iniciativa en sus relaciones sexuales, siempre han esperado a que sea el hombre quien despierte su propio deseo y, en el peor de los casos, cuando han tomado el rol de activas o han mostrado su deseo sexual, han sido tachadas de guarras, frescas, fulanas o putas.

El autoconocimiento sexual femenino también tiene mucho que ver con la autopercepción de la menstruación. En nuestro país no hace mucho tiempo que, cuando a una chica le bajaba la regla por primera vez, se le venía encima una pesada manta de mitos, consejos, cautelas, prohibiciones y alarmas varias: “ahora que eres mujer tienes que tener mucho cuidado”, “con la regla no puedes ducharte”, “si tienes la menstruación la mahonesa se cortará”, “no puedes practicar deportes cuando menstrúes” o “las plantas se morirán cuando las toques si estás con la regla”.

En la actualidad hemos cambiado ésos mitos por rechazo: a los olores, fluidos, cambios hormonales, a la vulva, a los cuerpos… La diferencia es que este rechazo no está tan expuesto, socialmente hablando, como lo estaban los mitos que ya hemos mencionado. Te doy dos ejemplos:

  1. ¿Te has fijado en los mensajes que acompañan a los productos “higiénico-sanitarios para los genitales femeninos?
    No sólo no llaman a las cosas por su nombre (¿Zona íntima?… ¿hablan de mi vulva, de mis sentimientos o de mi casa?); sino que envían un mensaje peligroso: en tu vagina tienes que tener una limpieza extra, porque puede oler mal, porque si no está fresca se notará que tienes la regla o porque tienes que mantener limpias tus braguitas. Además no muestran la menstruación como un proceso natural de la mujer, sinónimo de salud; sino como un líquido azul que poco se asemeja a la sangre y que te produce extraños comportamientos.
  2. Las mujeres llevamos productos a la vista o sueltos por el bolso, pero cuando se trata de tampones, compresas, salvaslips o copas menstruales utilizamos una variedad infinita de tácticas para que nadie sepa que lo llevamos encima. No nos incomoda pedir agua en un bar para tomar una pastilla contra el dolor menstrual; pero si tenemos que cambiarnos de tampón en el baño lo escondemos en un estuche dentro de un neceser dentro del bolsillo interior del bolso y sólo cuando estamos solas, con la puerta cerrada, lo sacamos para que nadie lo vea.

Y, continuando con los mitos, uno que aún se mantiene en torno a la menstruación es que no se pueden mantener relaciones sexuales mientras se menstrúa. Esto es totalmente falso, lo que sí es verdad es que a muchas personas les produce rechazo. ¿Por qué?… Antes de citar algunos de los argumentos más comunes tenemos que reflexionar sobre lo que entendemos por relaciones sexuales. Si sólo nos referimos a relaciones que impliquen los genitales, la penetración y la finalidad de obtener orgasmos. O si nuestra concepción es mucho más amplia y también incluye otras zonas del cuerpo, otras prácticas y otro tipo de placeres derivados, por ejemplo, de un masaje. Habrá muchas personas a las que no les apetezca el coito durante la menstruación, pero sí otras prácticas eróticas.

A veces las mujeres no quieren mantener relaciones sexuales mientras menstrúan porque creen que la sangre va a producir temor, asco o aversión a sus parejas. Lo cierto es que sólo suelen ser suposiciones. Si hablamos de parejas heterosexuales, los hombres son quienes menos impedimentos ponen al respecto.

Otras mujeres (normalmente las que sufren dolores menstruales) creen que tener un orgasmo durante la menstruación puede ser doloroso por las contracciones que se producen. En realidad el cuerpo libera oxitocina y dopamina al producirse un orgasmo y esto puede aliviar el dolor. Además, los orgasmos producen contracciones que permiten eliminar más flujo y esto también alivia las posibles molestias.

Hay algunas mujeres que la sangre les produce rechazo y piensan que la sangre menstrual es algo sucio. Esto puede tratarse de un problema educacional mucho más complejo de lo que parece, y que se relaciona con los modelos sociales de hombre y mujer que una sociedad va construyendo a partir de estereotipos en función de nuestro sexo biológico. A este asunto podría dedicarle otro artículo, pero lo que pretendo es reflexionar sobre la concepción diferenciada que tenemos de nuestros propios fluidos en función de si somos hombres o mujeres. Es decir, ¿creéis que el semen produce el mismo rechazo que la sangre menstrual? Ambos fluidos forman parte de la vida y permiten la concepción humana, pero uno (el semen) está mucho mejor considerado…

Tanto si mantienes relaciones sexuales durante la menstruación como si no, hay otras cosas que debes saber:

  • Ya he aclarado que mantener relaciones sexuales durante la menstruación no es inmoral ni sucio; sino que estas ideas tienen que ver con la tradición cultural y social y la moral religiosa, pero en ningún caso se basan en fundamentos científicos. Tampoco es algo perjudicial para la salud. Es una decisión personal y de pareja. No existen pautas generales porque cada persona tiene una sexualidad única. Lo que para una persona puede resultar placentero, para otra persona quizás no tanto.
  • Para muchas mujeres el sexo durante la menstruación no sólo les resulta placentero, sino que facilita ciertas prácticas como la penetración, puesto que la sangre hace de lubricante. Además, el deseo sexual puede verse incrementado (aunque esto depende de cada mujer y de cada ciclo menstrual)
  • Es recomendable el uso del preservativo. Durante la menstruación puedes quedarte embarazada y contraer infecciones de transmisión genital y enfermedades de transmisión sexual. El riesgo no tiene que ver con la menstruación o el contacto con la sangre, es el mismo riesgo los días en que la mujer menstrúa que los que no lo hace.
  • Si decides mantener relaciones sexuales durante la menstruación pero quieres controlar tu flujo, una buena opción en hacerlo bajo la ducha. Si no te convence, te propongo las esponjas vaginales. Puedes utilizarlas incluso durante la penetración, con comodidad y sin necesidad de quitártela.

Os animo a analizar los mitos con los que habéis convivido en torno a vuestra menstruación y a dejarlos atrás, observando cómo es vuestra propia experiencia, vuestra sangre y vuestro cuerpo durante todo el ciclo, para haceros una idea propia de vuestra menstruación a partir de la vivencia personal.

Y ya que estamos hablando de menstruación yo también quiero sumarme a las alternativas al tampón y la compresa convencional. Aunque el mercado nos incite a comprar estos dos productos, existen otros como la copa menstrual que, pese a que ha ganado fama muy recientemente, es un producto que existe desde los años 30.  Supongo que ya sabréis las ventajas de su uso (a la larga te sale muy rentable, ayuda al medio ambiente, puedes usarla durante 10 horas, no daña tu vagina ni sus fluidos…), pero os voy añadir una más que he descubierto por propia experiencia.

Cuando comienzas a utilizar la copa menstrual la relación con tu regla puede cambiar, comienzas un nuevo camino de autonocimiento. Muchas mujeres nunca han tocado su vulva ni introducido otra cosa que no sea un pene en su vagina. Con la copa puedes descubrir y experimentar aspectos como: diferenciar partes de tu vulva, la cantidad de flujo que tienes y como es su color y densidad, conocer la fuerza que tienen los músculos de tu vagina y las contracciones que produce, desterrar algunos mitos como que la vagina es una cueva sin fin o que si introduces algo puede que no vuelva a salir… En cuanto a su uso, seguro que ya sabéis cómo funciona, pero quiero daros un pequeño consejo: muchas mujeres ven en la copa el inconveniente de tener que lavarla después de utilizarla, sobre todo si nos encontramos en lugares públicos. Pues bien, siempre podemos llevar en el bolso una botellita de agua y lavarla sin salir del inodoro o limpiar los restos de sangre con papel higiénico para, después, volver a introducírnosla. Esto es algo que puedes hacer si te encuentras fuera de casa ocasionalmente, pero cuando dispongas de intimidad, es necesario que la laves con agua y jabón neutro.

Además de las copas menstruales no quería dejar de mencionaros otros productos como las compresas reutilizables de tela ecológicas o las esponjas de mar. Recordad que no hay dos mujeres iguales, por lo que no hay productos menstruales universales, sino que para cada mujer existirá un método idóneo.

Conócete, infórmate, escucha a tu cuerpo y ¡fuera mitos y tabúes! Cada mujer es única e irrepetible, al igual que su sexualidad.

Y recuerda, ¡la revolución comienza con el autoconocimiento!

 

DE LA “SEXUALIDAD SENTIMENTAL” A LA SEXUALIDAD SIMPLIFICADA: “Love”

Hoy os hablo de sexo y amor a través de “Love”, la nueva película de Gaspar Noé.

Retratar la sexualidad humana a través de una pantalla no es una tarea sencilla. En primer lugar, hay que esquivar el etiquetado tradicional de una industria poco acostumbrada a mostrar el sexo como algo natural, más allá de las categorías “erótico-porno-X”. En segundo lugar, es difícil competir con contenidos cuyo único propósito es vender, sin importar la cosificación de la mujer o la veracidad de sus escenas. Y, en tercer y último lugar, el significado social que damos a la sexualidad está lleno de mitos, tabúes, miedos, censuras, genitalidad y exclusión que hay que manejar muy bien para no acabar haciendo una obra vulgar.

La historia es la siguiente: Murphy es un hombre infeliz, padre de un hijo de dos años y pareja de Omi, una mujer rubia más joven que él. La película se desarrolla entre los pensamientos nostálgicos del protagonista, cuando compartía la vida con Electra, su expareja. A través de sus recuerdos comienza a narrar sus aventuras de amor y sexo con Electra, una historia feliz hasta que aparece una vecina con quien surge un trío, Omi. Cuando Murphy decide repetir el polvo con Omi, pero a espaldas de Electra, el preservativo se rompe y Omi se queda embarazada. A partir de entonces la relación entre el protagonista y Electra se rompe, pero él no puede olvidar todo lo que vivió con ella y lo que sexualmente experimentaron juntos.

Mi propósito no es desgranar la historia, sino acercaros a algunos detalles de la película que me gustaría destacar. Como ya sabréis a estas alturas, la película tiene una gran carga erótica con varios puntos a favor, como: la variedad de planos estéticamente cuidados; que los cuerpos que aparecen, así como las prácticas que se realizan se nos muestran desde diferentes ángulos; y los genitales aparecen como una parte más del cuerpo, sin restarle protagonismo a otras zonas de placer. Los puntos en contra: los genitales masculinos son los protagonistas, una vez más, mostrándose en las diferentes etapas de la respuesta sexual humana, cuando aumentan su dureza y firmeza y cuando se produce la eyuculación; sin embargo los genitales femeninos no se ven explícitamente.

¿Será Noé un cineasta más que responsabiliza al pene del propio placer y el de la pareja en las relaciones sexuales?

Otro punto a favor de “Love” es que muestra diferentes prácticas eróticas: masturbación masculina y femenina, besos, caricias, una sesión de fotos erótica, el 69, felaciones, cunnilingus y, como no, coitos. Puntos en contra: de ocho escenas analizadas, 6 muestran la penetración como fin último para obtener orgasmos y en su totalidad los genitales aparecen como los órganos protagonistas del placer.

Recordemos que:

Muchas veces las películas, imágenes y contenidos eróticos o pornográficos no permiten que todas las personas se sientan identificadas con lo que ven. Entre otras cosas, esto sucede porque los cánones estéticos y de comportamiento sexual no son muy fieles a la realidad y son poco diversos, como ya os expliqué en otro post (http://www.sexopositivo.com/un-recorrido-por-la-historia-del-arte-y-cine-porno/) Los actores y actrices suelen parecerse en cuanto a que mantienen sus cuerpos cuidados, depilados, sus gestos y voces suelen ser exagerados…  Un punto a favor de Noé en este sentido es que nos muestra a una pareja que disfruta en sus relaciones pero que no gime. No hace falta que nos oigan los vecinos para dejar claro que lo que estamos haciendo nos resulta placentero. Además, la coprotagonista lleva con mucha seguridad una buena mata de pelo en su vulva, porque no todas las mujeres deciden depilarse y, aunque la industria pornográfica tradicional nos quiera vender que el vello es feo, cada mujer ha de decidirlo por sí misma. Otro punto a favor en este sentido es que, a diferencia de las escenas eróticas tradicionales, además de mostrarse los preliminares, antes del coito aparece el uso de preservativos y, no sólo eso, también nos muestra con naturalidad la posibilidad de que se pueda romper.

Un punto en contra que no puedo dejar pasar es el sentimiento de pertenencia en una pareja. La película perpetúa una imagen machista de las relaciones heterosexuales con frases del protagonista hacia Electra como: “Hicimos una promesa, yo te pertenezco y tú me perteneces”; “vivir con una mujer es como compartir la cama con la Cía. No hay secretos”; “estaba muy buena, no pude resistirme, tenía que metérsela” o “he hecho lo correcto, proteger a mi dama”. Los comportamientos de los protagonistas perpetúan los roles sexuales de hombre-activo y mujer-pasiva que tantos problemas nos ocasionan en la realidad porque benefician la sexualidad de un@s y perjudican la de otr@s en función del sexo.

Podríamos justificar los puntos negativos que os he mencionado alegando que el director está desarrollando un guion que no tiene por qué ser fiel a la realidad; pero Noé nos acompaña durante todo el film a través de su protagonista. La señal más clara es cuando se entremezcla la propia intencionalidad del mismo con la del actor principal a través de esta frase: “¿Sabes cuál es mi mayor sueño en la vida? Mi mayor sueño es hacer una película que represente verdaderamente la sexualidad sentimental”. Lo cierto es que simplificar los sentimientos al amor y éste a la pasión, la posesión, los celos, el desasosiego y la resignación no hace más que empequeñecer la sexualidad. Del mismo modo que lo hace reducirla a la heterosexualidad, el coito, los genitales y los orgasmos.

Juzguen ustedes mism@s

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